Glándulas Perianales del Perro

bolsas anales perro

La zona perianal y el ano del perro es una parte anatómica muy importante. Aquí hay diferentes estructuras que pueden ser afectadas por algunas enfermedades. En este artículo te enseñamos todo sobre las glándulas perianales, los cuidados y manejos que requieren en el perro. 

¿Qué son las glándulas perianales y para qué sirven?

Lo primero que tienes que saber es que son muchos los tipos de glándulas que hay en el contorno del ano de perro, en su mayoría son glándulas sebáceas y sudoríparas modificadas. Sus secreciones puede filtrarse al exterior de una forma pasiva, como en el caso de las glándulas supracaudales, o depositarse en pequeños contenedores, como en el caso de los sacos anales y se expulsadas por una contracción muscular.

Tipos de glándulas perianales:

  • Glándulas supracaudales: situadas en la parte superior del ano, están poco desarrolladas pero pueden aumentar de volumen si se inflaman.
  • Glándulas circumanales (hepatoides): que están situadas alrededor de la abertura anal, pero que también se localizan en otras partes del cuerpo, como zona inferior del abdomen, alrededor de los genitales, debajo de la cola; son sebáceas y actúan bajo la estimulación de las hormonas producidas por los testículos en el macho y de la corteza suprarrenal en la hembra.
  • Sacos anales: Son dos sacos ubicados lateralmente en el ano, y que se conectan a este mediante dos pequeños orificios y por los cuales se eliminan secreciones olorosas producidas por glándulas en las heces y que son un medio de comunicación de los perros.
ubicación de los sacos anales

En el perro macho las glándulas están más desarrolladas que en la hembra.

Los sacos anales están dotados de una poderosa musculatura que permite expulsar el líquido incluso a una distancia de varios centímetros a un metro. Expulsiones fuertes suelen ocurrir cuando el perro está muy estresado o tiene miedo.

Las glándulas perianales también se vacían durante la defecación y en varios momentos en que el perro siente la necesidad de marcar su territorio o presencia.

Patologías de las glándulas perianales

Los problemas que se presentan con más frecuencia son:

  • Inflamación de las glándulas.
  • Incapacidad de vaciar las glándulas. (parálisis del tronco posterior, como algunas causas de incontinencia urinaria)
  • Tumores.

La cantidad y calidad de la secreción producida depende de varios factores. Los dos más importantes:

  • Condiciones hormonales
  • Factores alimentarios

Las hormonas de los perros, especialmente según el ciclo reproductivo, influyen en la producción de las glándulas perianales, ya que sus secreciones actúan como indicadores de la condición y estado reproductivo de la perra y de la presencia en el territorio de los perros machos.

Las glándulas sudoríparas también forman parte del sistema excretor del cuerpo y, por lo tanto, también se ven afectadas positiva o negativamente por los alimentos ingeridos.

Una dieta inapropiada, así como las intolerancias alimentarias pueden causar que las glándulas sebáceas, incluyendo las perianales tengan un exceso de secreción.

En estas situaciones las glándulas se llenan con más frecuencia de lo habitual y no pueden vaciarse al mismo ritmo. Entonces se inflaman y si la inflamación persiste, la condición puede agravarse.

Abscesos y fístulas de las glándulas perianales del perro

Cuando la condición de inflamación continúa, puede desarrollarse una patología crónica que conduce a abscesos y fístulas perianales.

Las glándulas, pero más a menudo los sacos anales se hinchan y en su interior se produce una fuerte inflamación con importante proliferación bacteriana, tanto que provocan verdaderos abscesos que luego se rompen y fistulizan, con la liberación de material purulento.

Causas de la inflamación y de la patología crónica

Las causas de una simple inflamación que termina en una condición crónica con abscesos y fístulas no se conocen por completo.

Se cree que hay  una predisposición racial. Las siguientes razas de perros parecen ser las más afectadas en la edad adulta, en igual medida machos como hembras.

  • Pastor alemán
  • Labrador Retriever
  • Bulldog Inglés
  • Collie
  • Border Collie
  • Boyero de Flandes
  • Setter irlandés
  • Beagle

También una conformación anatómica anormal que afecte la función de las glándulas, podría influir en la aparición del problema. Algunas causas de conformación anatómica anormal son:

  • Disbiosis intestinal que es un desequilibrio entre el número o proporción de microorganismos beneficiosos y patógenos dentro del intestino que conduce a una excesiva contaminación de la parte intestinal
  • Un trauma por cuerpo extraño que puede actuar como vehículo para la infección.
  • Componente autoinmune: similar a la enfermedad de Crohn de las personas, en la que el estado inmunológico del sujeto (predispuesto) lo predispone a sufrir colitis debido a una respuesta excesiva a los estímulos del intestino. En estos perros se produce el mismo mecanismo de respuesta excesiva a los estímulos causados por el fluido producido por las glándulas.

Este último componente parece ser muy importante teniendo en cuenta que un gran número de pastores alemanes que sufren de fístulas perianales también están afectados por la EII (Enfermedad Inflamatoria Intestinal).

Síntomas de inflamación de las glándulas perianales

La simple inflamación suele ser bastante reconocible por algunos síntomas característicos:

  • El perro se lame el ano frecuentemente.
  • Arrastra el trasero por el suelo.
  • Elimina olor a pescado podrido.
  • En ocasiones las glándulas se ven hinchadas a simple vista.
  • No es fácil la palpación de las glándulas.

En casos más graves, el perro puede cursar con dolor y falta de apetito.

saco anal inchado

En estas situaciones, el veterinario evaluará la necesidad de vaciar las glándulas y si la condición no se repite, es decir no vuelve a producirse la inflamación, el problema está resuelto.

Será responsabilidad del médico evaluar si es necesario o no indicar una dieta distinta o específica.

Hay que tener presente que el vaciado continuo de las glándulas se considera una mala práctica, ya que debe investigarse la razón por la que la secreción no puede ser expulsada normalmente.

Así que no es normal apretar las glándulas con demasiada frecuencia. No se debe hacer más allá de una vez cada 6 meses.

Si las glándulas de su perro están siempre inflamadas e hinchadas, la condición más grave podría ser el absceso y la fístula.

Por eso es bueno tomar medidas y hacer un diagnóstico preciso del problema.

¿Cómo vaciar las glándulas perianales del perro?

Si la maniobra de vaciado se hace correctamente el líquido puede escapar sin problemas y sin dolor. Normalmente, se colocan los dedos a ambos lados del ano y se aprieta. Hay que tener cuidado y saber que el líquido que sale es muy fétido y podría ser expulsado con gran fuerza o a lo menos caer en tus manos. Por lo tanto, es importante usar guantes, papel absorbente y tratar de cubrir el suelo con de la pieza con papel de diario para evitar que se ensucie.

Video de limpieza de las bolsas anales del perro

Sin embargo, se aconseja consultar al veterinario, que podrá evaluar si el vaciado se debe realizar o no, si es demasiado frecuente y si hay condiciones patológicas que deben tenerse en cuenta.

Síntomas de absceso y fístula de las glándulas perianales

A continuación hay una imagen que muestra una fístula perianal en un pastor alemán.

heridas sacos anales

Los síntomas de fístulas o abscesos son:

  • Tenesmo. (impulso de excretar heces sin éxito o incompletamente)
  • Dificultad en la defecación.
  • Sangrado.
  • Eliminación de líquido purulento.
  • Rectorragia. (Sangre en las heces)
  • Estreñimiento.
  • Defecación frecuente.
  • Diarrea.
  • Heces con forma de cinta.
  • Lamiendo continuamente.
  • Dolor.
  • Cola entre las piernas .
  • Olor hediondo.
  • Falta de apetito.
  • Pérdida de peso.

Diagnóstico de la fístula perianal

Para hacer el diagnóstico, es necesario un examen en el que se evalúa la parte anatómica. La palpación rectal, sin embargo, puede requerir sedación, particularmente si el dolor es muy severo.

Las lesiones normalmente tienen grietas comunicantes que deben ser identificadas.

Además, deben ser excluidos:

  • Formaciones fibrosas que ocluyen el recto.
  • Hernias perineales.

Ayuda el lavado con solución salina estéril para revelar lesiones que de otro modo habrían permanecido ocultas.

Otras situaciones que deben excluirse o evaluarse son:

  • Absceso de los sacos anales
  • Adenomas y adenocarcinomas
  • Infecciones bacterianas atípicas
  • Micosis.

El diagnóstico diferencial también debe hacerse mediante la extracción de células para la evaluación de la presencia o ausencia del tumor y su posible estadificación.

Cuidado y manejo de fístulas y abscesos en el perro

El tratamiento de los abscesos y fístulas incluye la medicación con antibióticos, antiinflamatorios, el manejo de la dieta y la higiene de las partes.

El tratamiento quirúrgico sólo puede considerarse después de que el tratamiento médico haya fracasado.

La terapia médica puede o no ser eficaz y, afortunadamente, en los últimos años se han encontrado nuevos remedios con un éxito terapéutico más importante y duradero.

Se ha demostrado que el uso de la ciclosporina y el ketoconazol y otros fármacos son útiles para el tratamiento de la enfermedad de Crohn en los seres humanos (junto con el tacrolimus) y parece lograr resultados positivos, asociados con una mejor dieta e higiene. Lo que se está replicando en los canes.

También se ha considerado la terapia inmunosupresora, aunque tiene efectos secundarios a largo plazo, pero ha dado buenos resultados.

En conjunto, también es necesario abordar un enfoque dietético con la cantidad adecuada de ingesta de proteínas de la más alta calidad (posiblemente una dieta patentada para probar las intolerancias) y la cantidad adecuada de fibra.

La administración de probióticos para el restablecimiento de la flora bacteriana intestinal ha demostrado ser útil y, por lo tanto, muy recomendable.

La higiene de la zona perianal es otra acción de fundamental importancia, cuidando que el perro se lama o se lesione, especialmente en la fase aguda.

La terapia quirúrgica, si la médica no ha tenido éxito, es particularmente invasiva y también podría incluir la extracción de sacos anales. El manejo postoperatorio es muy delicado y complejo. Es necesario sujetar al perro y ponerle el collar isabelino, el procedimiento es doloroso y la higiene de las heridas es fundamental, especialmente después de cada evacuación.

Terapia con PRP para fístulas y abscesos perianales

El plasma rico en plaquetas se obtiene de la centrifugación de la sangre, tomada directamente del paciente a través de una muestra venosa normal.

El concentrado rico en plaquetas capaz de modular la respuesta inmune, ayudar a la curación y estimular la regeneración de los tejidos.

Un estudio demostró la eficacia del uso del PRP en un perro pastor alemán de 11 años con fístulas perianales. El tratamiento se llevó a cabo con tres inyecciones locales a intervalos semanales. Un mes después del primer tratamiento las lesiones están perfectamente curadas sin el uso de ningún medicamento.

En un período de seguimiento de un año, no ha habido recurrencias.

Prevención de las enfermedades de las glándulas perianales

Lo primero es la correcta alimentación del perro. Se debe entregar una dieta que consiste en:

  • Proteínas de alta calidad
  • No produzca exceso de desechos

Controlar el sobrepeso y la obesidad es parte muy importante de la prevención, tan importante como la evaluación de la evacuación. 

La evacuación no  debe realizarse con demasiado esfuerzo y las heces no deben ser grandes en tamaño, lo que está relacionado con una ingesta de alimentos de mala calidad.

Por último, si las glándulas se van a vacían frecuentemente, es una buena opción acudir a un nutricionista canino para mejorar la alimentación del perro.

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POR:
MDV. BRUNO CANEPA

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